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«Chanel puede ganar Eurovisión». La frase que más se lleva escuchando estos días antes de la gran final del festival, que se celebra este sábado 14 en el PalaOlimpico de Turín. Solo hay que recordar el vídeo de la sala de prensa de pie tras el ensayo del pasado sábado de la representante española. La cantante cubano catalana llega a la final con cambios sustanciales en su pegadizo Slomo, que incluyen un inicio más instrumental, con trompetas, y una nueva percusión para recalcar el espíritu latino de su propuesta.

A esto hay que añadirle una espectacular variación de la coreografía, creada de nuevo por Kyle Hanagami; un abanico en un momento clave del baile; un vestuario creado por Palomo Spain e inspirado en los trajes de luces de los toreros; y una cuidada iluminación a cargo del prestigioso Rob Sinclair. Queda claro que nos encontramos con la propuesta más competitiva que la delegación española ha presentado en décadas.

A la chita callando, Chanel ha llegado al puesto número 5 de las casas de apuestas en mitad de los ensayos. Solo Pastora Soler logró rascar un octavo puesto en las apuestas de pago allá por 2012, logrando al final un meritorio décimo puesto en la final. Todo está de cara para Chanel, que este jueves pondrá toda la carne en el asador durante la segunda semifinal de Eurovisión, donde será entrevistada como miembro del Big 5 y se podrán ver 40 segundos de su actuación.

A pesar de los buenos presagios para España, hay un grupo de canciones que suenan fuerte para arrebatarle el preciado Micrófono de Cristal. Reino Unido, al igual que España, resurge de sus cenizas con una propuesta atractiva y competitiva; Grecia deslumbra con una balada elegantísima; el misterio que envuelve a los 'lobos' de Noruega y su pegadizo baile podrían darles la victoria; Suecia, la potencia eurovisiva desde hace años, busca su séptima victoria en el certamen para igualar el récord que ostenta Irlanda; Ucrania, en medio de una guerra cruel, podría llevarse el 'cariño' del televoto'; incluso Italia podría volver a ganar como anfitriones. ¿Quién vencerá?

Reino Unido

Cinco victorias y 15 segundos puestos acumula Reino Unido en el Festival de Eurovisión. El tercer país con mejor palmarés. Pero lleva años, al igual que España, ignorando el certamen. Para encontrar el éxito más reciente del país hay que remontarse a 2009, cuando Jade Ewen con It's my time coló a los británicos en el top 5 en medio de una trayectoria igual de nefasta para todas sus propuestas.

Reino Unido ha sido farolillo rojo los dos últimos años, la edición pasada, por ejemplo, su representante, James Newman, volvió a casa con 0 puntos del jurado y del televoto. Con semejante sangría, la BBC anunció en octubre del año pasado su acuerdo con la discográfica TaP Music, a la que se encomendó el objetivo de invertir su trayectoria en el festival. En este caso, fue la empresa que está detrás de estrellas del pop como Dua Lipa y Ellie Goulding la que seleccionó a Sam Ryder como el hombre del cambio en Turín.

Sam Ryder, representante de Reino Unido, ensayando 'Space man'.

Con más de 12 millones de seguidores en TikTok, Ryder ha vivido un ascenso imparable en los dos últimos años, y ha encontrado en Eurovisión la oportunidad profesional de su vida. Su canción, Space Man, ha convencido a todo el mundo. Trae una producción escénica muy vistosa y la voz de Sam Ryder es impresionante. No ha dejado de subir en las casas de apuestas, ahora ocupa la tercera plaza, y su puesto de actuación en la segunda parte de la final le augura un muy buen resultado.

Suecia

Los suecos aman Eurovisión y el país lleva años siendo LA potencia eurovisiva. Acumula seis victorias y se mueren por lograr la séptima e igualar el récord que ostenta Irlanda. Ganaron por primera vez con Abba y su inolvidable Waterloo en 1974; volvieron a hacerlo diez años después con los hermanos Herreys y su pegadizo Diggi-Loo Diggi-Ley; continuaron en 1991 con Carola y 1999 con Charlotte Nilsson, para lograr un nuevo Micrófono de Cristal con Loreen y su Euphoria en 2012 y con Måns Zelmerlöw y Heroes dos años después. El año pasado se cayeron del top 10, algo que no sucedía desde 2013.

Como es habitual, la candidata sueca a Eurovisión ha ganado el Melodifestivalen, la preselección eurovisiva más famosa, que incluso llega a tener más audiencia que el propio festival de la canción. La elegida ha sido Cornelia Jakobs con Hold me closer. La cantante y compositora comenzó su carrera profesional en el mundo de la música en 2010 formando parte de la banda femenina Love Generation. Hija de una estrella del rock en Suecia y con una abuela compositora, Jacobs ha dado un paso de gigante con su triunfo en el concurso.

2022 Eurovision Song Contest dress rehearsal ahead of second semi-final in Turin
Cornelia Jakobs, en un momento de su actuación.

Una de las favoritas desde su elección en febrero, se ha visto un poco descabalgada estos días por culpa de unos ensayos poco satisfactorios, y de los que Cornelia Jakobs no tiene ninguna culpa. Fallos de realización, de sonido, cables cortados... no han dejado muy satisfecha a la representante de Suecia. Y eso que la propuesta se mantiene igual que en el Melodifestivalen: luz verde del fondo y ella sentada.

Italia

La participación italiana en el Festival de la Canción de Eurovisión se remonta a los inicios del concurso y ha tenido una exitosa, aunque accidentada trayectoria. La RAI fue una de las fundadoras de la Unión Europea de Radiodifusión y fue el que propuso la idea de un concurso musical a nivel continental, similar al exitoso Festival de la Canción de Sanremo. Así se lanzaría el Festival de la Canción de Eurovisión.

Italia ha ganado en tres ocasiones el concurso: en 1964 con Non ho l'età de Gigliola Cinquetti; en 1990 con Insieme: 1992, de Toto Cutugno; y en 2021 con Zitti e buoni de la banda de rock Måneskin. Además, ha obtenido en tres ocasiones el 2° puesto y en cinco, el 3° puesto. Pero hay que recordar que la RAI decidido retirarse durante 14 años. La delegación consideraba que los últimos resultados que habían cosechado en el concurso no hacían justicia a la calidad de su música. Y eso que en 1997, el último año en el que participaron, quedaron cuartos con el dúo Jalisse. Ver para creer.

Mahmood y Blanco, el dueto de la edición con 'Brividi'.

En diciembre de 2010, la cadena decidió volver al concurso: en su primera participación tras su retorno, Raphael Gualazzi obtuvo el segundo lugar, puesto que repetiría Mahmood en 2019. Además, Il Volo obtuvo el tercer lugar y ganó la votación popular en la edición de 2015. Finalmente, el grupo Måneskin logró la tercera victoria italiana en 2021. ¿Podría repetir triunfo la delegación italiana? Ha pasado en otras ocasiones.

El dueto de Mahmood y Blanco ha sido uno de los más aplaudidos desde que ganaran el Festival de Sanremo. Brividi habla de una ruptura dolorosa que ha arrasado en Spotify. Junto al eurovisivo Mahmood actúa Blanco, alias del cantante italiano nacido en 2003 Riccardo Fabricconi, que arrasó el año pasado en Italia con Mi fai impazzire, que fue número 1 en el país durante ocho semanas. Sus primeros ensayos no han sido los mejores, y el enfado de las delegaciones por los problemas logísticos de los que ha hecho gala la RAI podrían pasarles factura. A día de hoy siguen segundos en las casas de apuestas.

Grecia

Tras unos años un tanto perdidos, los griegos sorprenden esta edición con una candidatura excelente. El año pasado volvieron al top 10 con Stefania Liberakakis y su ochentera Last Dance, pero este año apuntan a un top 5 e incluso a la victoria. La cantante greco-noruega Amanda Tenfjord trae con Die together una propuesta elegantísima, obra del escenógrafo Fokas Evangelinos, y un directo perfecto. Ahora solo hay que esperar que el público la vote, como sí lo harán los jurados internacionales.

Eurovision dress rehearsal ahead of first Semi-final in Turin
Amanda Tenfjord con su elegante 'Die together'.

Grecia ha participado en el Festival de la Canción de Eurovisión desde 1974, con la excepción de 1975, 1982, 1984, 1986, 1999 y 2000. En 2005, Grecia ganó después de 31 años, con Helena Paparizou y la canción My number one. Antes de esto, el resultado más alto fue un tercer puesto del dueto Antique (de nuevo con Helena Paparizou) en 2001 con la canción Die for you (I would) y de nuevo en 2004 con Sákis Rouvás y la canción Shake It. Posteriormente llegarían al top 3 con Kalomira y su Secret combination. Entre 2004 y 2011 nadie les sacó del top 10, pero la crisis económica hizo mella en el país y la apuesta por Eurovisión pasó a un segundo plano, y se notó en sus candidaturas.

Ucrania

Ucrania sigue siendo la favorita de las apuestas para hacerse con el micrófono de cristal con Stefania, una canción dedicada a la madre del rapero fundador de la banda Kalush Orchestra, pero que ha adoptado un significado patriótico tras la invasión rusa en el país. El país nunca se ha quedado a las puertas de la final, y tampoco podía hacerlo este año. El estadio Pala Olímpico de Turín se rindió este martes en un gran aplauso al final de su actuación. ¿Ganará por pena o porque es la mejor canción de la noche? Las dudas siempre van a estar ahí.

Con una mezcla entre ritmos folclóricos ucranianos, hip hop y rap, la banda ha utilizado todos los recursos visuales a su disposición, pero también un vestuario con trajes tradicionales para mostrar al mundo la cultura ucraniana. Ahora mismo son los que tienen más números de ganar, con un 48 % de posibilidades, según las casas de apuestas. Pocos recuerdan ya que el grupo quedó segundo en la preselección ucraniana, la ganadora fue Alina Pash, que unos días después retiró su candidatura tras el escándalo desatado por una visita que hizo en 2015 a la península de Crimea, anexionada ilegalmente por Rusia.

2022 Eurovision Song Contest first semi-final in Turin
Los Kalush Orchestra y su 'Stefania'.

Ucrania ha participado en 18 ediciones de Eurovisión. Debutó en 2003, quedando en la decimocuarta posición pero tan solo un año más tarde obtuvo su primera victoria con Ruslana y su Wild dances. En 2016, Jamala obtuvo en Estocolmo la segunda victoria del país en el festival con la polémica 1944. Además, ha logrado dos veces la plata consecutivas en 2007 y 2008, con Verka Serduchka y su mítico Dancing lasha tumbai y con Ani Lorak y Shady lady; también lograron un cuarto puesto en 2011 y un bronce en 2014, mientras que el año pasado quedaron quintos con Shum, de Go_A.

Noruega

El dúo noruego, formado por Keith y Jim, junto con DJ Astronaut, se hacen llamar Subwoolfer e interpretarán la canción Give That Wolf A Banana el sábado tras superar la semifinal del martes. ¿Pero quiénes son en realidad estos cantantes disfrazados de lobos? ¿Cantan los lobos o el astronauta que les acompaña? Es la pregunta que se hace todo el mundo desde que ganaron la preselección noruega. Su identidad se desconoce. Una canción pegadiza, un baile que se ha hecho viral en tikTok y su misteriosa identidad son los puntos fuertes de una candidatura que arrasará entre el público y recibirá poco cariño del jurado profesional, el 50 % de su resultado.

Noruega debutó en Eurovisión en 1960, y desde entonces solo ha faltado dos veces: en 1970, cuando boicotearon el festival debido a la reestructuración de la votación, y en 2002. Ha ganado el festival tres veces, en 1985 con las hermanas Bobbysocks y la canción La Det Swinge, en 1995 con Secret Garden y la canción, inspirada por la cultura celta y más bien musical, Nocturne, y en 2009 junto con Alexander Rybak y su canción Fairytale, logrando la mayor puntuación en la historia del concurso con 387 puntos.

¿Quiénes son en realidad los Subwoolfer noruegos?

A pesar de estos éxitos, el país también tiene la distinción de tener la mayor cantidad de cero puntos en la historia, en cuatro ocasiones. También han terminado en última posición once veces, lo cual, a día de hoy, sigue siendo un récord.