Treinta años después de que aceptara la corresponsalía en Moscú para el diario “El Periódico”, la escritora y periodista Olga Merino publica las notas personales que escribió durante los casi cinco años que estuvo destinada en la capital rusa.

Merino comenzó su misión periodística en diciembre de 1992, poco después del derrumbe de la Unión Soviética. Fueron unos tiempos muy incierto y convulsos en los que la reportera tuvo que informar de acontecimientos como el bombardeo del parlamento por parte del gobierno de Boris Yeltsin o la primera guerra de Chechenia.

Al margen de los episodios históricos, Cinco inviernos, que es el título del libro, recoge hechos más subterráneos como la inflación desbocada, el proceso por el que la antigua nomenklatura soviética se apoderó de los bienes estatales, los asesinatos cotidianos, las mafias y el malestar general de la población.

Pese al tiempo transcurrido, estas anotaciones son de un gran interés pues sirven para recordarnos el proceso de construcción de la actual Rusia y que, además, de alguna forma explican la situación actual del país en manos de un autócrata como Vladimir Putin. Una transición del comunismo al capitalismo hecha de golpe y a cañonazos difícilmente podía traer nada mejor.

Los apuntes de Merino nos hablan también de su casi obsesiva vocación literaria y de su voluntad de escribir más allá de sus envíos al periódico. Sus desvelos tuvieron recompensa pues fruto de su estancia moscovita fue la redacción de su notable primera novela “Cenizas rojas”.

Al material antiguo que es la base del libro, la autora le añade de vez en cuando algunas reflexiones o acotaciones de las experiencias que vivió en juventud pues al llegar solo tenía 28 años.

Cinco inviernos

Olga Merino

Editorial Alfaguara

266 páginas