La nacra, de unos 45 centímetros, fue localizada a ocho metros de profundidad. | Jacobo Lería Hernández

Hace seis años que la nacra (Pinnus nobilis) camina rápidamente hacia la extinción por culpa de una virulenta epidemia que está causando una mortandad extrema en los ejemplares que viven en aguas del Mediterráneo. Por culpa del protozoo parásito haplosporidium pinnae quedan muy pocas nacras vivas en aguas baleares (se calcula que han muerto el 99 por ciento de los ejemplares) y la especie está bajo vigilancia del Servicio de Protección de Especies de la Conselleria de Medio Ambiente, en colaboración con el Ministerio de Transición Ecológica.

En un contexto tan crítico para este molusco de grandes dimensiones, en la que los expertos no dudan de calificar la situación de «catastrófica», ha saltado una noticia positiva: se ha localizado un ejemplar vivo en aguas de Sant Lluís.

Lo ha encontrado Jacobo Lería, un buceador madrileño afincado en Menorca. Lo localizó el pasado lunes y este mismo miércoles ha vuelto al lugar para confirmarlo, y remitir las imágenes al Servicio de Protección de Especies, que ante la delicada situación, lanzó un llamamiento a los buceadores para que si observan algún ejemplar vivo lo notificaran a Medio Ambiente y aportaran fotografías y las coordenadas de su ubicación.

El ejemplar avistado mide unos 45 centímetros de longitud y fue localizado a ocho metros de profundidad en aguas de Sant Lluís. «Antes de 2016 había visto muchas nacras vivas, pero a partir de entonces solo se encontraban las conchas muertas», relata Jacobo Leria, que recuerda que la situación de esta especie de nacras, tan comunes anteriormente en Menorca, «están en un estado más crítico que el lince ibérico».

El hallazgo de un ejemplar vivo en Menorca es un rayo de esperanza, lo que no quita que la situación siga siendo extremadamente crítica. No es la primera vez que se hallan nacras vivas en Menorca, en 2020 se comunicó que se habían localizado, en este caso en los últimos años, cuatro ejemplares. No obstante, desde entonces no se han notificado nuevos hallazgos, hasta esta semana.

Dos tipos de nacras

Existen dos tipos de nacras, un molusco bivalvo endémico del Mar Mediterráneo. La Pinnus rudis, más pequeña y que no ha sido afectada por el parásito, y la Pinnus nobilis, que está en peligro de extinción y cuyos ejemplares vivos principalmente se encuentran en el Mar Menor y en la desembocadura del Ebro donde por la salinidad muy alta, en el primer caso, y muy baja, en el segundo, el parásito no ha hecho tanto daño. La nacra ‘nobilis’ puede medir más de un metro de longitud y es una especie, que antes de la epidemia, era muy longeva, ya que podía vivir hasta 50 años.