El tejado de la vivienda de la calle de Sa Lluna de Maó se derrumbó y afectó a la segunda planta | Gemma Andreu

Aún con el susto en el cuerpo, pero bien físicamente y a salvo en casa de su hija. Así se encuentra la dueña de la vivienda parcialmente derrumbada en Maó tras las intensas lluvias del pasado viernes. En estos momentos, los operarios continúan con las labores de rehabilitación en el inmueble después de que se hayan recogido hasta tres toneladas de escombros en su interior.

La magnitud del temporal afectó al tejado, que a primera hora de la mañana del viernes se cayó a pedazos por la acumulación de agua, afectando a las estancias de la segunda planta de la casa. Aunque aparatoso, el suceso únicamente causó daños materiales. Si bien la propietaria, de unos 78 años de edad, se encontraba en el edificio, salió ilesa y por sus propios medios tras percatarse de la incipiente caída de partículas y polvo.

En seguida dio aviso a sus familiares y a emergencias y, en cuestión de segundos, el techo se desprendió por completo. Los bomberos se desplazaron hasta el lugar donde ocurrieron los hechos inmediatamente y los agentes de la Policía Local cortaron el tráfico de la calle de Sa Lluna, donde se encuentra la vivienda, para que los operarios apuntalaran la estructura con el objetivo de evitar que ocurrieran nuevos peligros.

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Asimismo, hasta ese enclave del casco histórico de Maó se trasladó el arquitecto municipal, que ordenó el desalojo de la casa y contactó con una constructora para que los trabajadores retiraran las ruinas que se acumulaban en el interior del habitáculo. Ante el estado y el temor de que el primer piso cediera, quedando afectado todo el inmueble, también se ordenó la clausura temporal de Dit i Fet, cafetería y restaurante que está situado en la planta baja del edificio afectado. Aparte de los perjuicios económicos por haber estado cerrado cuatro días, dicho establecimiento no ha sufrido daños materiales ni personales. De hecho, su propietario ya ha recibido el visto bueno de los técnicos para abrir este mismo martes y sin riesgos el local de cara al público. Aun así, los operarios han instalado en su interior un puntal para reforzar y asegurar la seguridad en la vivienda parcialmente derrumbada.

Efectos de la lluvia

A pesar de ser antiguo, el inmueble de la calle de Sa Lluna se encontraba en buen estado, según cuentan los familiares de la afectada. Como causa del desprendimiento, barajan el debilitamiento del tejado y los materiales de construcción debido al impacto de las sucesivas tormentas que han cruzado la Isla en las últimas semanas y que han provocado estragos y numerosos desperfectos.

La inestabilidad meteorológica del viernes, que dejó un récord histórico de precipitaciones con una cantidad de 160 litros de agua por metro cuadrado en 24 horas, habría terminado de dañar la parte superior de la casa. El pronóstico para los próximos días es que vuelvan las lluvias y, por este motivo, se ha reforzado la estructura de la casa para que continúen las obras sin peligro.