Héctor Pons y Carme Seguí presentaron este viernes el balande del plan.

En el plazo de un año Maó habrá conseguido reducir el consumo eléctrico en un 68 por ciento. Es el resultado de la ejecución progresiva del Plan de Renovación de Iluminación Pública (REP) que el equipo de gobierno municipal ha puesto en marcha este ejercicio con una inversión hasta el momento de 657.548 euros.

Durante el próximo mes de febrero concluirá la sustitución de otros 380 puntos de luz en proyectos que están en ejecución o a punto de iniciarse en todo el municipio. Estos se sumarán a los 617 que se han venido sustituyendo a lo largo de 2022. Antes de que arrancara el plan ya se habían sustituido 110 en varios espacios de la ciudad.

El REP seguirá su recorrido el próximo ejercicio para el que el Ayuntamiento tiene otra partida reservada de medio millón de euros en sus presupuestos, independientemente de ayudas que pueda recibir para proyectos futuros.

Tanto el alcalde Héctor Pons, como la regidora de Microciudad, Comercio y Turismo, Carme Seguí, destacaron este viernes en la presentación de este balance de actuación la pluralidad del plan puesto que se ejecuta en todas las barriadas. «Mejora la iluminación general con criterios del Horizonte 2030, la presión del cambio climático y la modernización de las tecnologías de iluminación pública», dijo Seguí.

El alcalde destacó que esta progresiva renovación es la consecuencia de una planificación llevada a cabo a partir de una inversión «que no se había hecho nunca», con la convicción de «que este es uno de los retos importantes de Maó».