La falta de infraestructura del Conservatorio de Música no permite aprovechar todo el potencial de Menorca | Gemma Andreu

Mar Vidal, directora del Conservatorio de Música de Menorca, recuerda que quienes están trabajando en el centro conocen las necesidades y dificultades que experimentan y reclama en consecuencia que se escuche a la comunidad educativa y que se tenga en cuenta no solo la apuesta política sino la «técnica, pedagógica y profesional». En su opinión, ha de construirse un edificio funcional más allá de características estéticas o de recuperación de inmuebles de interés urbano.

¿Y ahora qué?, «debería repetirse todo el proceso para llegar a una solución consensuada y satisfactoria para todos», responde. Considera una necesidad prioritaria disponer de auditorio propio, que en el actual proyecto queda pendiente de una segunda fase. «En Mallorca han pasado 24 años y no ha habido segunda fase», ironiza sobre las promesas.

Sobre la realidad que viene soportando en las últimas décadas, «nos sentimos músicos nómadas», afirma, la carencia de auditorio dificulta la actividad. «En Mallorca y Eivissa lo tienen, por qué en Menorca hemos de conformarnos con menos, por qué siempre menos, no hay razón alguna», agrega.

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Agradece el apoyo del Ayuntamiento de Maó y la disposición del Teatre Principal para dos conciertos al año, «pero tenemos que contratar autocares para trasladar a los alumnos, el Conservatorio es de Menorca con alumnos de toda la Isla, y un camión ha de transportar atriles e instrumental, con un auditorio sería innecesario», relata decepcionada ante la noticia que conoció ayer.

Si los conciertos son en otros escenarios, como ha ocurrido en Calós o Líthica, han de contratar también técnicos en electricidad y sonido. Todo ello encarece la actividad, ya que la asignación mensual de la Conselleria se basa en el número de alumnos, que ahora son 208, «pero no podemos crecer ni ofrecer danza -somos Conservatorio de Música y Danza- por falta de espacio e instalaciones. En Mallorca y Eivissa no tienen ese problema», señala.

La falta de infraestructura tampoco permite aprovechar todo el potencial de Menorca, «que tiene un nivel altísimo, hay la mejor tradición musical y la peor infraestructura, ¿por qué no se apuesta de verdad por la música», reflexiona Vidal.

Recuerda la frase de una visita, «habéis normalizado trabajar en la precariedad, lo tenéis asumido, me dijo, pero no lo queremos, es el único centro que, así y todo, ofrece cuatro líneas educativas, con dos PEI (proyecto de enseñanza integrada), uno en Maó y otro en Ciutadella. Con una infraestructura idónea, el Conservatorio todavía despuntaría más», señala al recordar los alumnos que continúan estudios superiores y los que llegan a orquestas profesionales.