Los arqueólogos documentan los hallazgos para, posteriormente, cubrir de nuevo los restos | Josep Bagur Gomila

A algún momento, entre los años 903 y 1287, pertenecen los restos arqueológicos hallados bajo la Plaça des Born. Se trata de vestigios islámicos, considerados por los arqueólogos como el hallazgo más destacable de Ciutadella, ya que sugieren que allí pudo existir un barrio en el que vivieron las élites de la época, que quedó sepultado tras la conquista de la Isla por parte de Alfons III.

Las obras de canalización de pluviales que se ejecutan frente a las Casas Consistoriales han dejado al descubierto restos de unas estructuras de lo que parecen ser casas islámicas. En el poco terreno excavado se aprecian muros de lo que podrían ser cuatro habitaciones o dependencias, así como dos puertas de entrada a dos de estas cámaras. Además, los arqueólogos han desenterrado numeroso material cerámico, tejas y bastantes piezas correspondientes a vajillas, algunas de las cuales desvelan cierto lujo, con decoraciones y coloraciones, grafiados y detalles cristalinos. Esto indicaría que pudieron vivir aquí miembros de las élites de esa sociedad, apunta el arqueólogo Andreu Torres, a falta de analizar exactamente la datación de los restos encontrados.

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Lo que aparenta ser una puerta, con una perforación donde iría situado el pestillo | Josep Bagur Gomila

Estos no son los primeros restos que se encuentran, pues bajo el Ayuntamiento ya emergieron evidencias de dos habitaciones en lo que se suponía era el Alcázar. «Pero quizá toda esta zona era la alcazaba», es decir, la parte más elevada en una ciudad islámica, para tener control sobre el resto, y que incluía tanto el Real Alcázar, como viviendas de soldados y de las clases de mayor nivel social.

Varias plantas

Las excavaciones realizadas han alcanzado poco más de un metro de profundidad. «Los restos empiezan a 30 centímetros del asfalto y parece que podríamos excavar varias plantas hacia abajo», pues eran habituales en el urbanismo islámico las viviendas de varios pisos de altura. También iría en esta línea lo que han observado los arqueólogos con las lluvias de estos días, que «el agua no se ha encharcado, sino que se ha filtrado, como si más abajo hubiera más estructuras», señalaba el otro especialista que ejecuta los trabajos, Bruno Parés.

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La canalización, interrumpida, hasta que se retiren algunas losas | Josep Bagur Gomila

Lo importante de este hallazgo es con relación a la distribución de la ciudad. Mapas del siglo XV indican que, entre lo que hoy es el Ayuntamiento y los palacios nobiliarios del otro lado de la plaza, solo había campos y cultivos que separaban las calles del Real Alcázar. Sin embargo, parece claro que no era así, pues estas construcciones sugieren que todo este espacio podría ocultar todo un barrio, que después de 1287 fue cubierto durante la recristianización. Una «hipótesis» que solo se podrá confirmar a medida que se puedan excavar otros puntos de Es Born.

Ahora, los arqueólogos están finalizando la fase de documentación de estos hallazgos. Este martes se realizaban fotogrametrías a distintos niveles, y en breve el Ayuntamiento remitirá al departamento de Patrimonio del Consell una solicitud de autorización para retirar varias piedras antiguas, que impiden el paso de la canalización de pluviales. Obtenido el permiso, se cubrirán los restos y se concluirá la obra.

El apunte

«Habrá que tenerlo en cuenta para la peatonalización»

«Parece que en la plaza hubo más de lo que se pensaba; no solo hubo huertos y cultivos», también estructuras urbanas de la época árabe. Algo que podría interferir en futuras intervenciones, como la peatonalización de Es Born.

«Si no requiere excavar, en principio no tiene porque afectar», decía este martes el edil de Urbanismo, José López, a falta de concretar el proyecto definitivo.