Muchos han optado por acudir al supermercado y comprar diversas botellas y garrafas de agua para cubrir sus necesidades | Josep Bagur Gomila

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Los comerciantes y vecinos de Ferreries encaran este martes su tercer día consecutivo sin suministro de agua. En pleno verano, y tras el primer fin de semana de agosto, con avisos por altas temperaturas y máximas de 36 grados a la sombra, los habitantes de la localidad llevan más de 48 horas sin poder utilizar con normalidad el servicio de agua por una avería detectada el pasado domingo en la canalización principal del municipio, que conecta los pozos de Biniatrum y Calafí con el depósito de Son Telm.

La situación afecta de lleno a la actividad económica, ya que varios establecimientos del núcleo urbano, como bares, restaurantes, panaderías y peluquerías, entre otros, no pueden garantizar a los clientes el servicio con plenitud. También sufren las consecuencias las familias del pueblo, que carecen de agua para asearse, ducharse, preparar la comida o lavar la ropa porque, desde hace tres días, apenas sale una gota del grifo.

Origen de la avería

A primera hora de la mañana del pasado domingo, los servicios municipales detectaron una fuga de agua y, tras las pertinentes investigaciones, hallaron una avería en la tubería que conecta los pozos municipales de Biniatrum y Calafí con el depósito de agua de Son Telm, que abastece a todo Ferreries. «Por el estado en el que se encuentra, posiblemente es una avería que lleva tiempo activa por un desprendimiento que habría agujereado la tubería», explica la alcaldesa de la localidad, Joana Febrer, que aclara que «hasta el domingo no se había detectado ninguna fuga».

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Ante la imposibilidad de acceder hasta la «zona de difícil acceso» donde se halló la avería, según afirma la regidora de Urbanismo, Maite Pons, el Consistorio decidió cortar el suministro a las 12 horas para evitar el riesgo de que el depósito se vaciara por la fuga de agua. Antes, algunos comerciantes, enterados de la suspensión del servicio, se organizaron para acumular el agua en cubos y garrafas, como hicieron en el Forn de Can Marc.

Cuenta una de las dependientas que «llenamos dos baldes de agua, uno para urgencias y otro para limpiar». Del mismo modo actuaron varios particulares al restablecerse, de forma provisional y a baja presión, el suministro durante la noche. «Aprovechamos que salía un chorro fino de agua para llenar un par de barreños», declaran dos vecinas de la localidad, que agregan que «no fueron suficientes porque ha habido otro corte del servicio».

Entre las 7.30 y las 8 horas de este lunes, el Ayuntamiento volvió a suspender el suministro para poder desbrozar y excavar la zona afectada. Una vez encontrado el posible acceso, el Consistorio restableció el servicio de agua, de nuevo, temporalmente y a baja presión, a la espera de que los técnicos puedan empezar los trabajos de reparación de la canalización este martes. Mientras tanto, desde el Ayuntamiento piden a la población que haga un consumo responsable del agua.