Parada de taxis en la Esplanada de Maó. | Gemma Andreu

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La nueva consellera de Movilidad, Montse Morlà, admite ser conocedora de las reiteradas quejas que suscita el sector del taxi en Menorca. Una situación preocupante y que, reconocía en declaraciones este jueves a Menorca-Es Diari, «es una vergüenza la imagen que estamos dando como destino de calidad que pretendemos ser».

«Es una vergüenza que, cualquier persona que necesite un taxi, sea residente o turista, tenga que esperar tanto tiempo», lamentaba Morlà, quien mencionaba el caso «de una mesa de nueve personas en un restaurante de Sant Lluís, que hicieron un gasto importante, y esperaron 40 minutos para un primer taxi, y una hora más para el segundo». Algo que «no puede suceder; o faltan taxis, o hay que apostar por las VTC», vehículos con conductor de los que «este verano tenía que haber 26 más, que habrían ayudado» a resolver los problemas que hay.

Apuesta por un servicio insular unificado

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La responsable de Movilidad ve necesaria «una reunión con el sector, porque hay que mejorar. Y voy a ponerlo todo sobre la mesa», empezando por la apuesta por un «servicio insular».

Considera Morlà que «no tiene ningún sentido que un taxi que deja clientes en el aeropuerto, no pueda coger a otros cuando queda libre». Cambiar eso ayudaría a reducir las colas que se forman a día de hoy. Por eso, «creo que hay que eliminar las rayas de colores de los taxis, para que todos puedan trabajar en toda la Isla, sin piques entre municipios». Algo que, «soy consciente», se mezcla con las competencias municipales con las licencias, pero que es necesario para «optimizar el servicio a ojos del usuario».

«Aún es pronto, hay que hablarlo», porque, añade Morlà, «coincido plenamente con Ashome (Asociación Hotelera de Menorca) y con los propios turistas, de que esto no puede ser, va en detrimento del turismo de calidad». Por todo esto, avanza la consellera santlluïsera que en breve «pondré en esta cuestión todas mis energías para solucionarlo».