Una barca fondeando en Cala Alcalfar, este pasado fin de semana. | MANOLO BARRO

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La Asociación Menorquina de Empresas Náuticas, Asmen, ha manifestado su preocupación por la pérdida de más de 500 amarres esta temporada en Menorca, de los cuales 498 corresponden a la zona de Sant Lluís, a las que Costas no ha autorizado, y otros 40 por las obras de remodelación en el puerto de Fornells.

Consideran que esta escasez de amarres «provocará el encarecimiento de los puntos de atraque y la acumulación de embarcaciones en zonas concretas, tanto en las zonas costeras como en las zonas portuarias y perjudicará a una de las industrias con más potencial de Menorca»

Además critican también las intenciones de Ports, cuya Plan General no permitirá ni un solo amarre más en los puertos autonómicos. Asmen recuerda que entre 2004 y 2014 en Menorca solo se han creado 26 amarres, mientras que en Mallorca se crearon 1.421 y 1.624 en Eivissa. «El criterio de crecimiento cero para todas las islas y el mismo tratamiento y consideración para embarcaciones de gran eslora y de pequeña eslora, condenan a los usuarios a replantearse Menorca como destino vacacional náutico», aseguran.

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Asmen aboga por una optimización del uso de los amarres, que «permitiría acabar con situaciones peculiares como la de que existan amarres vacíos en zonas portuarias y que siga existiendo una larga lista de espera». Ante ello, demanda un sistema de gestión de los amarres, fondeos y puntos de atraque que «favorezca el uso por varias embarcaciones del mismo punto, para optimizar el volumen total de amarres que dispone Menorca».

Asimismo, recuerdan que llevan ya varios años esperando contar con la ordenación de nuevas zonas costeras, como la prometida en la Isla del Aire, en la que una vez creada la reserva marina, «se debería haber instalado una zona de boyas en esa isla».

También critican que constantemente se van reduciendo las posibilidades de navegación en Menorca, señalando como a la industria náutica como culpable de la degradación del medio marino, cuando precisamente «la comunidad de usuarios náuticos son los más preocupados por la situación de medio natural y los más concienciados en su mantenimiento y conservación para su propio disfrute en las mejores condiciones».