Los dos hoteles, Milanos y Pingüinos tienen 12 plantas que se reducirían, en altura, a menos de la mitad

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El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Alaior convocará un pleno extraordinario urgente para aprobar con la oposición, si logra el consenso, su propuesta relativa a los hoteles de Son Bou, de acuerdo con el proyecto de Melià Hotels para la modernización de sus dos establecimientos.

La propuesta consiste en la reducción de la altura de sus dos hoteles, Milanos y Pingüinos, que tienen 12 plantas, a cambio de que ambas edificaciones puedan extenderse de forma rectangular en las dos parcelas adyacentes a las que ocupan a ambos lados desde su construcción.

Esta misma solución fue trasladada este martes por el alcalde, José Luis Benejam, al conseller de Economía y Territorio, Josep Pastrana, para que el Consell permita esta modificación con el nuevo PTI que implicaría construir en los dos terrenos descalificados y, por tanto, protegidos, que son propiedad del grupo hotelero.

Benejam y el regidor de Urbanismo, Cristóbal Marqués, insistieron al conseller en que esta alternativa reduce el impacto visual de los hoteles, y que «existe unanimidad política y social» para que se lleve a cabo el proyecto. Por este motivo, incidió el alcalde, «vale la pena un esfuerzo político y técnico para revisar el PTI».

El conseller se comprometió a estudiar la idea aunque ayer tarde señaló a este diario que la propuesta exacta del Ayuntamiento no podrá prosperar «dado que hay zonas protegidas». Pastrana dejó claro a los gobernantes de Alaior que si la iniciativa implica una modificación sustancial del PTI tampoco será factible puesto que se aprueba ya el próximo año.

El PTI, como admite el Ayuntamiento, a día de hoy no permite construir en las dos parcelas adyacentes al complejo ya que fueron desclasificadas en la operación de «esponjamiento» de Son Bou incluida en el Plan Territorial.

Cristóbal Marqués defiende, en cambio, que la zona protegida como ANEI no afecta de manera importante a las parcelas, puesto que se sitúa en la zona verde en la que no se puede construir. Solo en la zona noroeste hay unos metros en los que el ANEI lindaría con el terreno edificable, y sería sencillo subsanarlo modificando la zona verde, indica el regidor. «Trasladar la edificabilidad sin aumentar porcentajes es la única opción para hacer un complejo más sostenible y con menos impacto».