La Cooperativa Farmacéutica de Menorca ha distribuido 5.705 unidades de tests entre las farmacias. | PABLO REQUEJO

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Cae la demanda de tests de antígenos para el diagnóstico de la covid-19 a las farmacias de la Isla. Después de unos primeros días con un boom de ventas, las farmacias de Menorca coinciden en asegurar que actualmente hay pocas peticiones de este tipo de test y disponen de stock suficiente para abordar un nuevo incremento de ventas de estas pruebas de autodiagnóstico.   

La Cooperativa Farmacéutica de Menorca (Cofarme) ha distribuido entre las 40 farmacias que forman parte de la cooperativa un total de 5.705 unidades de tests de antígenos desde que se liberalizó la venta sin receta el pasado 21 de julio y hasta el día 1 de septiembre al mediodía.

Las farmacias consultadas explican que el inicio de la venta de estas pruebas llegó tarde, cuando la quinta ola en Menorca ya empezaba a remitir. Y lamentan que hayan tenido que pasar cinco picos de la pandemia para disponer de autorización para vender estos tests de autodiagnóstico.

Hubo unas semanas de incertidumbre con respecto a la comercialización de estas pruebas que se tradujeron en numerosas peticiones de compra por parte de los ciudadanos sin que las farmacias pudieran venderlos. Coincidió con el pico de la ola de finales de junio y principios de julio. Cuando se liberalizó, hubo un boom de ventas. «Se agotaron en horas», explican. Fueron llegando más tests a cuentagotas y ahora «la situación se ha normalizado, vendemos alguno de forma puntual», agregan.

Se venden menos y hay gran disponibilidad de unidades. Esta relajación ha llegado de forma especial durante la segunda quincena de agosto. Y es que la situación epidemiológica está mejorando y la gente está más relajada. «Al principio había más preocupación e inquietud frente al virus, de ahí esa mayor demanda», expresan. No obstante, los titulares de farmacia destacan la importancia del consejo farmacéutico como una parte clave para la fiabilidad de esos tests. Desde una botica de Ciutadella comparten el caso de un ciudadano que fue a comprar un test porque la noche anterior había cenado con una persona que acababa de dar positivo. En ese caso, había que esperar unos días a hacerse la prueba, ya que podía dar un falso negativo y otorgar una peligrosa tranquilidad, explican. Una farmacia de Maó añade que en un principio la gente compraba el test sin haber tenido contacto estrecho con un positivo ni tenía síntomas, situaciones en las que no se recomienda esta prueba.   

Creen que las ventas aumentarán si se producen nuevas oleadas de contagios o irán ligadas a momentos puntuales como    el inicio de curso o las fiestas de Navidad para poder celebrar reuniones en entornos seguros.

Las farmacias apuntan, asimismo, al alud de turistas que solicitan test de antígenos o PCR creyendo -erróneamente- que son aptos como certificado de viaje.

La Cooperativa Farmacéutica de Menorca ha distribuido 5.705 unidades de tests entre las farmacias.