óvenes que participaron en el cribado realizado en Ciutadella esperan turno en el módulo covid de Canal Salat | Gemma Andreu

La propagación del coronavirus, que se disparó a partir del 24 de junio, empieza a perder fuerza, la incidencia acumulada a 7 días está en descenso desde el 7 de julio. Ese día llegó a 668 casos y este viernes se situó en 383, presentando bajadas en todos los municipios menos en Es Mercadal. Es un cambio de velocidad dentro de cifras de contagio todavía muy elevadas, pero una señal de que Menorca puede haber llegado a la cresta de esta última ola de covid-19.

Ese descenso se produce sobre todo en la franja de 16 a 29 años, en la que se han concentrado los esfuerzos de cribado, rastreo y aislamiento de pacientes, logrando que la incidencia acumulada a 14 días baje de los 4.277 casos por cada cien mil habitantes registrada el 11 de julio a los 3.573 del pasado día 14. Una cifra inimaginable hace pocas semanas pero al menos en retroceso.

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Esa tendencia sin embargo no se da en otros grupos de edad, los contagios de adolescentes y veinteañeros se han extendido a sus familiares de más edad y también crece la incidencia en treintañeros y en menores de 16 años; en esta última franja, que incluye niños y primera adolescencia, la incidencia actual a 14 días es de 800 casos por cada cien mil habitantes, cuando el 24 de junio era de solo 20 casos por cada cien mil habitantes.

 «No hemos llegado al pico de contagios en Mallorca y las Pitïuses y Menorca, es difícil hacer una predicción pero está muy cerca, o estamos viendo una cierta tendencia muy lenta a la disminución de contagios», explicó este viernes el portavoz del Comité Autonómico de Gestión de Enfermedades Infecciosas, Javier Arranz, quien compareció para evaluar la situación epidemiológica junto a la consellera de Salud, Patricia Gómez. Arranz vaticinó que en Balears «nos queda por delante un verano no ya de subidas sino que recordemos que luego bajar cuesta, así que nos queda acabar de subir y esperar toda esta bajada de casos». En estos momentos, de acuerdo con los datos de incidencia y otros indicadores que evalúa el Ministerio de Sanidad, como la tasa de positividad, la incidencia en mayores de 65 años, la trazabilidad y la ocupación de los hospitales, Balears se encontraría en un nivel 2 de riesgo, señaló Arranz, «y Menorca un poco más elevado», puntualizó la consellera Gómez, quien llamó a la población a no retrasar la vacunación hasta después del verano, «esto no es como apuntarse al gimnasio», al tiempo que recordó que 8 de cada 10 contagiados en la actualidad en las Islas tiene menos de 40 años e insistió en no «banalizar» el contagio en gente joven.

Arranz recalcó que «no todas las personas jóvenes que se contagian son casos leves, algunas ingresarán» y destacó su papel en este momento de la pandemia «de protección a sus padres», ya que muchos son portadores asintomáticos e introducen el virus en sus casas, contagiando a sus progenitores, en las franjas de más de 40 años. «Desgraciadamente muchos de ellos no están vacunados y tenemos citas que no se están cubriendo en esas edades», alertó.