Un crucero fondeado frente a la costa de Ciutadella traslada a los pasajeros a puerto en botes. | Archivo

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El anuncio de una importante inversión para instalar cuatro duques de alba en el dique de Son Blanc ha hecho revivir aquel proyecto que el Govern del PP dejó licitado y que implicaba construir dos duques de alba para que barcos de línea regular y también cruceros de hasta 185 metros de eslora pudieran amarrar. Ese proyecto que tenía un coste de 2,4 millones fue rechazado cuando la izquierda volvió al Govern y ayer el director general de Transporte Aéreo y Marítimo, Xavier Ramis, aseguró que «no se ha aprovechado nada» de lo descartado entonces: «Es un proyecto más reducido, con un enfoque más medioambiental y adaptado al criterio de dar seguridad al tráfico actual».

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Preguntado por la posibilidad de que los cruceros atraquen en el puerto exterior de Ciutadella vista la ampliación prevista, el conseller de Movilidad y Vivienda, Marc Pons fue rotundo: «Está prevista exclusivamente para el tráfico comercial». En ese sentido argumentó que el puerto «se diseñó para dar respuesta al tráfico comercial, de hecho ese fue el acuerdo». Aseguró que «esta infraestructura no permite compatibilizar los dos usos, si se introdujeran cruceros estaríamos perjudicando de forma deliberada al tráfico comercial. Nos equivocaríamos porque restaríamos potencial al uso para el que fue concebido el puerto».

En el comunicado emitido desde la Conselleria de Movilidad y Vivienda se realiza una sucinta comparativa entre el proyecto del año 2015 y el actual, teniendo en cuenta la superficie emergida de los duques de alba, 182 metros cuadrados, concluyen que «se consigue que con menos de 1,5 veces de superficie emergida respecto al anterior proyecto se duplique la operatividad», en alusión a que esta ampliación se producirá tanto en el muelle de lavante,, como en el de poniente.