A la caputra de medusas. Ante la imposibilidad de darse un baño en algunas playas del norte de la Isla por culpa de la presencia de medusas, algunos bañistas optaron por entrenerse capturándolas con una red | Gemma Andreu

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La tramontana está siendo los últimos días el peor aliado para los bañistas que acuden a las playas del norte. El intenso viento empuja toda clase de plásticos, algas y también medusas hasta la orilla, a la vez que aleja a los usuarios, quienes sufren todas estas incomodidades a la hora de meterse en el agua. Sin duda, una molestia incontrolable para los miles de turistas que esta semana recalan en la Isla en busca, precisamente, de sol y playa.

Las playas más afectadas son las más abiertas, ya que no hay nada que frene las fuertes rachas de aire. A lo largo de los últimos días han aparecido plásticos en Sa Mesquida, Arenal d'en Castell, Tirant Gran, Pregonda, Cavalleria, Cala Viola y Binimel·là. En la zona de La Vall, Cala Pilar, Al·locs y Cala Morell, además de plásticos, han aparecido también medusas.

Según explican desde el departamento de Medio Ambiente del Consell, se trata de una situación recurrente e inevitable, que sucede cada verano, aunque éste está siendo especialmente ventoso.

El servicio de limpieza también sufre las consecuencias de la tramontana. Una dificultad añadida es que las tareas deben hacerse manualmente, puesto que la maquinaria puede erosionar la zona si la playa no está en condiciones óptimas. Los residuos se retiran diariamente una vez llegan a la arena y no cuando aún se encuentran en el agua. Sin embargo, una vez la brigada ha limpiado la zona a primera hora de la mañana, siguen entrando residuos empujados por el viento a lo largo de todo el día. Por todo ello, el director insular de Medio Rural y Marino, Miquel Truyol, pide paciencia y centra el foco del debate en la reducción de residuos generados.


Algas protectoras

En cuanto a la presencia de algas, aparecidas en Arenal d'en Castell y en Cala Tirant los últimos días, se procede a su retirada en las playas urbanas y aquellas no urbanas pero con mucha afluencia de visitantes. No obstante, tal y como señala el director del servicio de limpieza de playas, Juan Juaneda, en caso de fuertes vientos «se procura mantenerla hasta que se reduzca el viento porque actúa como elementos protector de la arena».