Una de las recreaciones rodadas esta semana en un set montado en el Ayuntamiento de Maó | Empàtic

Durante los últimos días, el salón de plenos del Ayuntamiento de Maó se ha convertido en un set de rodaje. El espacio se ha transformado, concretamente, en un juzgado francés del siglo XIX. Allí se ha filmado una de las partes centrales de «Mateu Orfila, la ciència del crim», el título provisional de un documental producido por la firma menorquina Empàtic y cuyos derechos han sido adquiridos por IB3 televisión.

El proyecto, al que todavía le quedan tres semanas de rodaje por delante, fue concebido en sus inicios como una producción de un único capítulo. Pero una vez se puso en marcha, sus responsables decidieron apostar por un formato más amplio, cuatro entregas, cada una con una duración aproximada de 55 minutos. «Pensamos que en un solo capítulo iba a quedar demasiado comprimido», explica desde Empàtic Dani Bagur, quien defiende que la vida y obra del médico menorquín, considerado el padre de la toxicología científica, da mucho más de sí que una única entrega. Además, considera que de esa forma se contribuirá a profundizar en la trayectoria de un personaje que «en Balears es bastante desconocido».

Al no disponer de un apoyo visual de la época de Orfila (1787-1853), se están recreando ficciones como soporte para la narración, un método que Empàtic ya utilizó en la serie documental que filmó, también para televisión, sobre la Menorca Británica.

El actor menorquín Antoni Cantamisa es el encargado de dar vida al médico. Protagonista de una narración en la que se diferencian dos bloques principales. Por una lado, la recreación del juicio a Marie Lafarge, a quien acusaban de haber envenenado a su marido con arsénico, uno de los casos más mediáticos de la Francia de la época.

Tras varias pruebas no concluyentes, la culpabilidad de Lafarge fue determinada por el toxicólogo menorquín gracias «a la utilización de métodos más avanzados de los que se usaban en la época», relata Bagur. Un episodio que llegó a obsesionar  a la alta sociedad parisina y que inspiró «Madame Bovary», la famosa obra de Gustave Flaubert.

La segunda línea narrativa, mediante flashbacks, es la recreación de la autobiografía a través de las memorias que Orfila dicta a su hijo en París dos años antes de morir. Una trayectoria, más allá de lo académico y científico, repleta de jugosas historias, como el abordaje pirata que sufrió durante una travesía en barco o su talento para la ópera.

El documental, que se filmará íntegramente en la Isla, también  ha grabado secuencias en la rectoría de la iglesia de Santa María de Maó y en la Illa del Rei. El estreno depende de la parrilla de IB3, pero todo apunta a que no será antes del segundo trimestre de 2023.