Carmen de los Llanos en Ca n’Ángel, donde expone ‘Morning Blue’ hasta el domingo | Joan Feliu

Carmen de los Llanos (Barcelona, 1974) es artista visual, y además una superviviente de una leucemia linfoblástica aguda gracias a un trasplante de médula. Una experiencia esta última a la que se enfrentó en 2019 y que en su día no tenía claro si sacar a colación cuando habla de su obra. Pero al final ha acabado por ser inevitable «porque me ha cambiado la vida», confiesa.

De los Llanos, muy vinculada a Menorca, donde reside desde 2016, no esconde como la enfermedad ha cambiado en gran medida su proceso creativo. Aquejada de una limitación visual por culpa de unas cataratas y  rigidez en el aparato locomotor como secuelas de la enfermedad, su estilo ahora es diferente. «El año pasado hice una exposición con obra más figurativa, pero ahora, como no puedo definir bien las imágenes, me he lanzado a un lado más abstracto».

El resultado de esa evolución resulta evidente en la exposición «Morning Blue», que se puede visitar hasta este domingo en el centro de arte y cultura de  Ca n’Ángel, en Es Mercadal. «He comenzado a experimentar de otra manera. Ahora me siento atraída por el paisaje y el agua. Me he centrado en otros medios más abstractos en los que no tenía que definir tanto la visión»,  explica la pintora, quien califica su nuevo trabajo como una colección «más fresca».

«Morning Blue» es fruto de la alegría que le transmite una canción con ese mismo título, del grupo alemán Giant Rooks, y de su amor por el gran azul. La exposición, defiende, es «una invitación a sumergirse dentro de un imaginario de la mar con los colores y formas de las obras presentadas». Elementos que toman como punto de partida el entorno natural de Menorca.

Después de dedicarse durante muchos años a la enseñanza de arte, actividad con la que no puede ahora continuar, De los Llanos está centrada actualmente en cuerpo y alma en la pintura. «El arte es ahora un flotador, una manera de supervivencia», defiende la pintora, quien recuerda como tras pasar un año ingresada en Son Espases pensó que si salía adelante se dedicaría plenamente a la pintura. «Eso fue lo que me salió del alma. Cuando estaba enferma la manera que tenía de pasar las angustias y la ansiedad era coger la libreta y dibujar, eso me calmaba, me ayuda más casi que tomar una pastilla. Siempre pensé que era una suerte tener el arte ahí; es lo que hace que tenga ganas de seguir viviendo, de hacer lo que me gusta y darlo todo», relata.

La artista, cuya relación con la Isla comenzó a principios de siglo, es licenciada en Bellas Artes (premio extraordinario) por la Universidad de Barcelona. Además de en Balears, ha expuesto en su ciudad natal y también en Italia, Reino Unido, Irlanda y Francia. Entre su palmarés de premios figura haber sido ganadora en dos ocasiones del certamen de Pintura de Es Mercadal, en 2017 y 2020.