Las jugadoras del Avarca agradecieron este domingo al numeroso público su apoyo durante la final frente al Barça. | Josep Bagur

Al nuevo Avarca de Menorca le queda solamente el Trofeu Ciutat de palma 2018 ante CV Cide y Algar Surmenor de la Superliga 2 para terminar de ajustarse y estar a punto para visitar? dentro de menos de dos semanas? a un motivado Madrid Chamberí. Y tras el último test de envergadura vivido el domingo ante el CV Barça, satisfacción y ambición definen el estado mental del colectivo de Bep Llorens. La complacencia de ver como nada tuvo que ver el Avarca de anteayer al que cedía 3-0 en la Ciudad Condal, una semana antes. Y el afán de la escuadra menorquina en querer más, conscientes que deben aportar mucho más, individual y colectivamente.

Ante el Barça, plagado de grandes jugadoras españolas y llamado a aspirar a todo, Llorens tiró de su fondo de armario para tener contra las cuerdas en cada set a las azulgrana, rotando a la plantilla y encontrando respuestas en Neusa Neto y Aina Pons como revulsivo, con las eternas Westergaard-Noelia, garantía de éxito. Ello, cuando el día antes, Sabrina Müller había mostrado el brazo que tiene y Kathleen Hruska muestra su saber estar.

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