El menorquín, este pasado domingo en Sevilla | María de Lao Ortiz

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Han sido muchas semanas y meses de trabajo y esfuerzo por parte del jugador menorquín, Xavi Sintes, pero ese empeño y dedicación han tenido por fin su recompensa. Tras un largo proceso de rehabilitación y recuperación, el centrocampista del Sevilla Atlético ha vuelto a sentirse futbolista, casi un año después. El técnico ‘medio’ nacido en Llucmaçanes tuvo la oportunidad de volver a jugar este pasado fin de semana en la derrota del filial sevillista de la Segunda RFEF en el Estadio Jesús Navas, ante el San Roque de Lepe; reestreno incompleto en cuanto a felicidad, al caer 1-2 el equipo de un Sintes que disputó sus primeros minutos del curso 2022-23.

Emoción a flor de piel

Xavi Sintes quiso compartir este miércoles con «Es Diari» sus sentimientos y emociones del pasado domingo al saltar al terreno de juego, muchos días después que casi a finales de enero pasado los servicios médicos del Sevilla confirmaran las peores expectativas al informar de la rotura del ligamento cruzado anterior del centrocampista del filial sevillista.

El menorquín señalaba en su retorno al verde del estadio del Sevilla Atlético que «me sentí afortunado de poder seguir disfrutando de mi pasión, que es el fútbol; pensé en lo mucho que había trabajado para que llegara el momento y estar en la mejor forma para poder ayudar al equipo», señalaba. «Sobretodo me acordé de toda la gente que ha estado a mi lado día a día en la recuperación, ya sea familia, ‘fisios’, readaptadores y sobre todo el equipo y el entrenador. Toda la gente que me ha apoyado para que eso fuera posible», manifestaba ayer, muy emocionado, para este diario. Reconocía ayer Xavi Sintes, tras el entrenamiento matinal con el segundo equipo sevillista, que a nivel físico, «me siento muy bien, ya que he trabajado muchísimo para ello y creo que he crecido en ese aspecto, ya que cuando te lesionas tienes más tiempo para dedicarte a ello. Sobre la seguridad absoluta en mi rodilla», exclamaba, satisfecho.

Un Sintes que todavía recuerda aquellos primeros días negros de enero. «Cuando caí lesionado esperaba que no fuera algo tan grave, ya que las sensaciones del momento y la adrenalina del partido no te llevan a pensar en eso. No obstante, en cuanto se aprobó la lesión, lo único que quería era operarme y ponerme en marcha para curarme lo mejor posible y volver en cuanto estuviera listo para competir», dice, siempre seguro de que regresaría al campo y con más fuerza.

«Ahora mis retos son muy parecidos siempre; cada año busco mi mejor versión en cualquier posición del campo que me asigne el ‘míster’ y dar mi mejor rendimiento cada partido y entrenamiento para crecer y jugar el máximo de minutos», abunda un Sintes que, en cuanto al equipo, asegura que el objetivo es «claro, subir a Primera RFEF. Debemos ir partido a partido ya que es una liga muy complicada y tendremos que sufrir en muchos instantes pero ahí es donde se demuestra qué equipo vale. El que en los momentos difíciles sabe dar la cara», zanja.