Isabel Castro, secretaria de Estado de Migraciones, ayer en la Delegación del Gobierno.  | Jaume Morey

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Isabel Castro (Madrid, 1979) asume con responsabilidad y respeto su nuevo cargo como secretaria de Estado de Migraciones, dependiente del ministerio que incluye Inclusión y Seguridad Social, justo en un momento donde la política migratoria tiene un gran protagonismo. Su mandato se hizo efectivo a finales de junio cuando todavía era la directora general de Coordinación, en la Conselleria de Presidència. Castro, que compagina su estancia entre Madrid y Mallorca, aborda las últimas cuestiones de su departamento, como es la reforma del reglamento de Extranjería, que pretende introducir al mercado laboral a las personas extranjeras. También actualiza la situación de los miles de desplazados de Ucrania en España y aborda las problemáticas que persisten en las rutas migratorias.

¿Cómo afronta este cargo en una secretaría donde en dos años y medios se ha vivido un carrusel de cambios?
— Ha sido muy intenso pero a su vez apasionante y muy importante. Se pueden imaginar la intensidad de este mes por lo que supone intentar influir en la política migratoria y lo impactante que es este reto a nivel personal y profesional.

Dentro de la reforma se crea la figura del arraigo para la formación para personas en situación de irregularidad. ¿Qué implica?
— La modificación del reglamento de la ley de Extranjería, que se aprobó el martes pasado, tiene dos objetivos fundamentales: racionalizar la incorporación al mercado laboral de las personas extranjeras y favorecer que vengan a España de una manera regular, ordenada y segura. El arraigo de formación no existía antes. Esto implica que si las personas irregulares, que residan dos años en España, se comprometen a formarse tendrán permiso de residencia y permiso de trabajo. Con esto, lo que conseguimos es mejorar nuestro mercado laboral y dar oportunidades a los inmigrantes para que puedan lograr su plena integración, pues al requerirles formación reglada se les incentiva a que se formen y tengan mejores puestos de trabajo. Asimismo, se han racionalizado y mejorado las otras figuras de arraigo –social y laboral– con el mismo objetivo. Mejoramos, en definitiva, la contratación de las personas extranjeras en origen para que tengan esta oportunidad y no se suban a una patera o a un avión jugándose la vida.

Esto sería emigración circular.
— La reforma pretende potenciar tanto la contratación en origen como la migración circular. Esto último significa que podrán estar hasta nueve meses al año trabajando pero con retorno. Balears tiene un claro ejemplo con la temporada de patatas en sa Pobla. Hasta ahora, estas solicitudes se actualizaban cada año, pero, adaptándonos a la reforma laboral, ahora estos permisos serán para los próximos cuatro años. Pasados esos años pueden elegir continuar en este sistema o solicitar el permiso de residencia y trabajo estable. Al final, lo que se busca es que la vía de entrada sea la regular.

Tras la primera reforma de Extranjería para los migrantes cuando son menores ¿cuántos jóvenes solicitaron trabajo?
— Hasta la fecha, hay 10.000 jóvenes de entre 18 y 23 años que solicitaron el permiso de trabajo, y la mitad ya están trabajando. La reforma que aprobamos ahora entra en vigor a los 20 días y por ahora no tenemos más datos actualizados. Sin embargo, es difícil saber la estimación de personas en situación administrativa irregular. De hecho, uno de los objetivos del reglamento es aflorar esta economía sumergida. En Balears y en otras Comunidades hemos visto casos de explotación laboral en personas sin papeles debido a esto.

Se amplía además el catálogo de ocupaciones al que podrán acceder los migrantes.
— El catálogo estaba obsoleto porque a día de hoy solo recoge a deportistas y personal de buques. Lo que pretendemos es que se amplíe esto pero lo haremos desde el diálogo social. De momento no puedo decir qué sectores habrá. Los primeros contactos que hemos iniciado ha sido con la Fundación Laboral de la Construcción.

La ley también facilitará que puedan venir a España como autónomos por cuenta propia.
— La modificación que se ha hecho es sobre la autorización inicial por cuenta propia cuando la persona está en otro país para que pueda llegar a España. El año pasado solo se tramitaron 285 solicitudes, así que nos dimos cuenta que el sistema no era flexible. Lo que se ha hecho ahora es racionalizar los requisitos, que no sean iguales a los de las grandes empresas (que es lo que sucedía hasta ahora). Así se intenta que, desde el país de origen, el beneficiado venga ya con esta autorización.

Otro tema sobre la mesa son las elevadas cifras de pateras que llegan a las costas baleares. ¿Cómo puede afectar la ruptura de las relaciones comerciales entre Argelia y España?
— Las mafias van cambiando de ruta constantemente. Pero no es tanto este tema, porque Argelia sigue colaborando con España. Estamos viviendo importantes turbulencias internacionales, que provocan consecuencias económicas y África, como casi siempre, puede acabar padeciéndolas de forma intensa. Es algo que va más allá de Argelia. En muchas ocasiones, este país no deja de ser de tránsito para estos inmigrantes. El reglamento, precisamente, puede servir para corregir estas situaciones que no desean tampoco en estos países: desde luego, no desean que su población se embarque en pateras.

Su cargo coincide también con el anuncio de la ayuda económica a desplazados de Ucrania durante seis meses. ¿Cuántos refugiados en Balears podrán acogerse?
— El número de ucranianos que han solicitado la protección temporal internacional en toda España está en 132.000. Uno de los requisitos es que el solicitante no tenga recursos económicos y no esté dentro del Sistema de Acogida, que en estos momentos cuenta con 20.000 personas alojadas. No tenemos una estimación a nivel Balears, pero sí que en todo el país unas 40.000 familias se podrán beneficiar de esta ayuda de 400 euros durante seis meses, que financia el Gobierno de España aunque su gestión corresponderá a las Comunidades.

El apunte

La integración laboral de los ucranianos

La secretaria de Estado de Migraciones, Isabel Castro, ha recordado su paso por la cumbre ministerial de Viena en la que se comentó el modelo de protección e integración laboral para refugiados procedentes de Ucrania en España. Entre las cuestiones recuerda en esta entrevista con Ultima Horaque el objetivo de la integración laboral parte por la homologación de sus titulaciones, algo con lo que ya trabaja el Ministerio de Universidades y que aplicarán otros países.