No todo vale en las redes sociales. Al menos hoy se cumple esta máxima en el caso del streamer ruso que se vanagloriaba del gas barato al que tienen acceso en su país, y lo mostraba a todo el mundo con una retransmisión en directo y comentarios con especial recochineo dirigidos hacia los europeos, en un momento en que muchos gobiernos trasladan a la ciudadanía recortes y medidas de contención de la factura eléctrica debido al desorbitado precio de la energía.

Hace pocos días se estrenó en Twitch un canal cuyo contenido no era muy dinámico, por decirlo de alguna manera. Los fogones de una cocina al completo encendidos todo el día, de continuo, y los 'recados' a los europeos han sido demasiado con la que está cayendo. Como consecuencia Twitch ha bloqueado el canal.

No es que sus emisiones acapararan demasiada expectación; unos pocos miles de usuarios se habían suscrito a sus emisiones en el momento del baneo, aunque ha sido comentando la cuestión en otras redes sociales cuando el tema ha tomado unas dimensiones importantes, llamando la atención a los medios de comunicación y viralizándose en términos más amplios. A decir verdad, llama la atención el precio que se paga en Rusia por el gas, menos de un euro y medio al mes, un elemento que incluso el Kremlin ha utilizado recientemente, en una curiosa campaña publicitaria que destacaba las bondades del país de Europa del Este, entre ellos la energía barata.

Más allá de las respuestas llevadas al terreno personal de cada usuario al ruso baneado de Twitch por derrochar gas y restregárselo en la cara al resto, muchos celebran la decisión de la plataforma a pesar de que no haya quedado claro por completo el motivo, ¿motivos políticos o infracciones en el copyright de la música? No está el horno para bollos, como suele decirse, en instantes de máxima tensión con Rusia planteando una movilización parcial y la amenaza de utilizar la fuerza nuclear como arma en el conflicto.