El ministro francés de Economía y Finanzas pronuncia un discurso durante el foro de verano del sindicato MEDEF en el hipódromo de Longchamp de París. | Reuters

Francia, que se ha opuesto hasta ahora al proyecto de un nuevo gasoducto con España, va a examinar esa posibilidad porque se lo piden el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el canciller alemán, Olaf Scholz, que son «amigos».

Este es el anuncio hecho este martes por el ministro francés de Economía, Bruno Le Maire, que en declaraciones a la prensa no fue más allá cuando se le preguntó tras su intervención ante la universidad de verano de la patronal francesa (Medef) en París. «Desde el momento en que el presidente del Gobierno español y el canciller alemán lo piden, desde que los amigos lo piden, examinamos la demanda de nuestros amigos, de nuestros socios», señaló.

Scholz y Sánchez han hecho este martes un frente común para lograr que el presidente francés, Emmanuel Macron, acepte impulsar la interconexión gasística de su país con España a través de los Pirineos. El canciller alemán invitó a Sánchez a participar en Meseberg, a unos 70 kilómetros de Berlín, en una reunión extraordinaria de su Gobierno en la que durante dos días analizan asuntos como la estrategia de seguridad y otros retos derivados de la guerra en Ucrania como la necesidad de garantizar el suministro energético.

Esos problemas de suministro y las posibles soluciones estuvieron presentes tanto en el encuentro del jefe del Gobierno español con todos los ministros alemanes como en la reunión posterior con Scholz. Ante las dificultades a consecuencia de la invasión rusa de Ucrania, el canciller reclamó públicamente días atrás que se impulsara la interconexión de gas de España con Francia por los Pirineos (el denominado MidCat) y este martes ratificó su «apoyo total» ante Sánchez.

Un aval pleno pero asumiendo que se trata de una solución «a largo plazo». Para él, se deben aprovechar las posibilidades que hay en Europa para hacer frente a la situación, y dijo que España y Portugal son países capaces de producir un excedente energético muy importante. «Es la gran tarea, la creación de una gran red europea (...) y queremos hacer lo posible para lograrlo», apostilló.