Aunque no lo crean, Vladimir Putin cuenta con muchos amigos y simpatizantes, entre ellos destacan tres personajes famosos, como Oliver Stone, director de cine, Gerard Depardieu, actor de cine, teatro y televisión y el también actor Steven Seagal, experto en artes marciales como el jiu jitsu o el Judo, una disciplina olímpica de la que Putin es un consumado deportista y que, según él, forjó su carácter y personalidad disciplinado desde su juventud a pesar que tal disciplina deportiva no era, en principio, del agrado de su madre por considerarlo muy violento.

En las últimas semanas, y visto el cariz de los acontecimientos bélicos, Oliver Stone, en lugar de ir en contra de Putin, que, por cierto, es padrino del bautizo de su hijo, dada la amistad que hicieron mientras Stone grababa un documental acerca de su vida como estadista , Stone, digo, ha defendido la guerra de Ucrania y ha comentado de forma pública, que la gente debería pensar con la cabeza encima de sus hombros y no dejarse manipular por la propaganda de los medios de comunicación norteamericanos y europeos. Que estás declaraciones provengan de un experto como es Oliver Stone en geopolítica y habituado a ir contra los majos turbios del gobierno norteamericano, da que pensar. Recordemos él es autor de films como JFK , acerca de la conspiración para ejecutar el magnicidio de Kennedy, o la película sobre Nixon, donde se explica muy bien la trama del caso Watergate y aparecen personajes siniestros como Henry Kissinger, o el film Platoon, sobre la guerra de Vietnam, donde el propio Stone fue combatiente. Da que pensar que hombres con este nivel intelectual no participen del linchamiento mediático contra Putin.

Luego están dos personajes.ni tan inteligentes, ni tan cultos, ni tan preparados para opinar de las verdaderas causas de este conflicto. Y me refiero a al pantagruélico Gerard Depardieu, excéntrico y maravilloso actor, pero con su parte oscura que luego os explicaré, al igual que Steven Seagal, un, digamos pseudo actor cuya mayor gloria consiste en pegar patadas a diestro y siniestro y poner cara de borde con coleta. Otro que ha engordado como un cerdo como el Depardieu, pero que, al menos, debería, como deportista que dice ser, dar ejemplo de llevar una dieta equilibrada.

Pues bien, estos dos trúhanes poseen ya la nacionalidad rusa no por amor a Rusia y su cultura, sino porque allí pagan menos impuestos que en Francia y EEUU. Además, ambos han sido acusados de violación y abusos sexuales en diferentes ocasiones, demasiadas. Y Depardieu está a la espera de un juicio por violación de una joven muchacha desde el año 2020.

Steven Seagal es quien más problemas ha tenido en eso de no controlar la bragueta, pero en casi todos sus abusos sexuales y violaciones con la trivial excusa de hacer castings nocturnos a aspirantes a actriz, con un acuerdo económico que, en la mayoría de casos han sido de 25.000 hasta 50.000 dólares, el asunto no iba a juicio.

También, está perla del aikido ,jiu jitsu y judo, es Seagal budista, de religión judía también, y se ha librado de juicios por pegar palizas durante los entrenamientos de los extras y actores de escenas de riesgo complicadas.

Padre de un montón de hijos, incluida la adopción de una niña de origen Mogol, por no pagar los gastos de cuatro películas, de las ocho que rodo con la ayuda de su socio productor, éste fue amenazado de muerte por el clan mafioso de los Gambino.

Esto más sus deudas con Hacienda en EEUU hicieron irse a Rusia donde, el propio Putin, le dio el pasaporte de la nacionalidad rusa en un acto que fue televisado siendo, más tarde, un fiel amigo de Putin y de uno de los partidos políticos que le apoyan incuestionablemente.

De su pasado mujeriego Putin no lo ha tomado en cuenta a la hora de darle la nacionalidad ya que, de todos sabido Putin es un macho Alfa que incluso reía las gracias de un Trump putero cuando visitó Rusia antes de ser presidente. Además, sabemos de la homofobia declarada de Putin porque para él, todo lo que huela a gay. lesbianismo, y transgénero, es un símbolo de la decadencia moral de occidente y no quiere que Rusia se contamine de las, para él, perversiones y vicios que destruyen los valores de la familia.

Con estos amigos no necesita enemigos el presidente de la Federación Rusa. Y por eso hay una guerra que no declaran los medios. Una guerra contra los neonazis que dominan Kiev, una guerra contra la falta de moral y valores de occidente, una guerra contra el materialismo y el vacío de los habitantes de EEUU y una guerra, en definitiva, para crear un nuevo orden mundial. Quien no ves esto, es que no se entera de qué va la película.